Eres

 





Eres

 

Eres el aire necesario

eres el sitio acariciado

eres lo que es inesperado

eres lo más alucinado

eres la hermosa la fruta

el dolor de cabeza,

la pastilla

la sonrisa del cuerpo

la risa que no atrapo

la piel que aprieto apenas

el impulso 

el instante de gritos


la cirugía, el vientre, los sonidos

el punto exacto

la transpiración y el contacto

tu activación total dispuesta

la secreción y el tacto,  con tacto

de tus pies remolinos

de tus manos girando

el instrumento que crece

cadencioso, cuando la inspiración

del violín se hace tormento

entregada al recital exquisito

en todo su esplendor

inquietante y tranquila

se nace la belleza.


                                              Joan Pined

 

La indiferencia

 




La indiferencia




Asesina el aliento

Incrementa el perceptivo olfato,

se perforan con tornillos agudos

las ruedas del carruaje andante,

crujen sus ejes, se muerden las mentiras más alegres,

se dislocan las cosas más sentidas

se quiebran las sonrisas,

se rehúyen, se evaden los sentidos

se pierde en un segundo,

la más leve caricia se vuelve repugnante

ya no se entregan las flores

se afinan las desdichas

se descubre tan fácil la mentira

que a veces es divina y que a veces camina desganada

apática, indolente la justicia

distraída en distancias volubles ya perdidas

como descuidos tontos

notorios, escépticos

se inventan la noticia, cualquier cosa

que desanime, cualquier cosa que aburre

y desaliente…

lo peor de todo

es que acepté el sistema del suplicio

la humillación seguida,

el desvarío,

mejor decirlo como es;

siempre así ha sido.



-©Joan Pined

Ella sabe

 





Ella sabe




Ella sabe, se mira, se contempla…

se puede prescindir

de un cuerpo ajeno,

y no solo de un cuerpo que desea

sino de varios que hablan de los mismo.

Sabe lo que uno logra y que dispone

lo que necesario es, más que un incendiario

que quema las palomas con creces,

se suele prender

la roca blanca

aplastarla en el fango nauseabundo,

y hacer crecer las rosas en mañanas,

y perder varias veces las caricias desnudas,

que desnudan falsas o ciertas mentiras

las inciertas,

las verdades que flotan

de las manos que piensan

las miradas y voces y ruidos y explosiones

después del profundo silencio que dejó

la detonante bomba,

las palabras siguen hiriendo y hundiendo las pieles

en cadena.

una mano y la otra

esa pierna y aquella

una muerte que pasa,

otra vida que llega

cada vez menos cálida,

cada vez menos sólida

y nos toca tentar a tiempo alternativo

y hasta adivinar si es el puñal perfecto

que no aprendió a matar las mariposas.





©Joan Pined






Erotismo

 



Erotismo



Surge de las espumas del mar

el origen de toda vida

sensual, afrodisíaca

como la dualidad mágica

sin rostros.



Hierven las aguas venerables

de toda Venus,

sin mitos…

sin ficción,

que ama con furia,

que odia con dulzura,

y no hay manera de parar

la furia y la dulzura seductiva

de una mirada

que te deja verde y delirante

en la vida continuada

del deseo entrelazado

y frenético

que mata.

Y no hay manera de poder

escapar a esa hora suprema

y súbita, como sucesivamente

despiadada

y gloriosa.

-Joan Pined

Alegría











Alegría




Templo de Eunice

conquista destilada

gota a gota

caliente para forja , esencia

y factoría del cariño cristal,

resumen del camino

hacia la gloria…



sin límites, suficiente,

necesita de la lanza firme

y el sacrificio,

y entrega.



Destellos de ojos

que ciegan las medidas

desmedidas

caminan con aplomo

la mentes

hacia el sitio

donde se libran

las inmensas batallas

eclécticas

de la vida explícita.



-Joan Pined