La flor




La flor




Cuando canta la vida, a nuestra vida

el entusiasmo crece, todo anima,

y todo crece, y entonces arrima

una flor sedienta de poesía.


Siempre quiere sentir esa armonía

con los arpegios de lírica bella,

ella, la vida y la flor, la doncella,

la misma flor sedienta de alegría.

©José Ángel Pineda

Contigo








Contigo



Solo contigo amor, solo contigo,

yo siento que me veo en tus sonidos

que acercan la distancia y los olvidos,

lejos de ser palabra, estás conmigo.



Solo contigo amor, solo contigo

las mañanas con sol, todos los días,

y las noches con lunas tuyas, mías,

y todo lo que quiero, lo consigo.



Me dan ganas de todo, ser amado,

y por ti solamente amar quisiera,

y con felicidad, siempre a tu lado.



y con toda la voluntad se abriera

la puerta que el amor nos ha brindado,

y que con amor, con amor se diera.



©José Ángel Pineda

Cantar de Joan



Cantar de Joan




De ese cantar tan sereno,

como la risa bien dada,

como una mujer muy tierna,

cualquiera se enamoraba.



con una pierna pendiente

con la otra pierna escuchaba

escuchaban mis cantares,

era una mujer bien dada.



Siempre la quiero de veras,

siempre la tuve en mi mente,

y siempre estuvo con otros,

siempre de veras, la quise.



Me bota de todos lados,

desamorarme no puedo,

y aunque me tire a la calle,

la sigo porque la quiero.



©José Ángel Pineda





Yo espero

 




Yo espero


(Soneto)

Yo espero lo mejor a cada instante,

cada gota de cariño, un misterio,

cada sonrisa mía, un cautiverio,

cada palabra mía, es extenuante,



Yo espero ser tu luz, y no te espante,

cada brisa me salpica un criterio,

cada sombra me abraza un magisterio,

cada siempre en tu vida he sido errante.



Yo espero que digas, así te quiero,

Yo espero que las noches amanezcan,

Y que todos los días me iluminen.



Yo siempre espero, siempre con esmero,

que las sonrisas tuyas se me crezcan,

que las angustias mías se terminen.





©José Ángel Pineda

Método








Método

(Soneto)

La elegancia al hacer una estructura

que combine la casa y el jardín,

no es cosa de arquitectos de carmín

y que no saben nada de hermosura.


El estilo es el toque de ternura,

es la belleza, y prima como fin,

y el decorado es frescura, sinfín

de una fragancia de excelsa locura.



El glamour, un diseño cultural,

como bella armonía, sin impactos

que duelan, la elegancia del umbral.



Los exquisitos y fragantes tactos,

lo sencillo es hermoso y natural,

cuando nuestro plan es amar los actos.



©José Ángel Pineda