La flor



La Flor

Autor: José Ángel Pineda

¿Quién elaboró las reglas?

¿Quién hizo los disparates?

¿Quién fabrica los excesos?

¿Quiénes son extravagantes?

Ellos son, ellos. ya sabemos quienes son:
mas no pueden con la íntima belleza
y su intrínseca firmeza
de hacer posible una fiesta
con una grata pasión...
-de lo absurdo a lo divino.
-lo desnudo al desatino
-lo sensato a lo prohibido
-la cordura al desvarío
-la razón de ser altivo
-lo espontáneo de lo erguido
de una flor...
¡esos caprichos...!

Nos entregan paradojas
de todo lo que divagan
de lo que siempre regresa
de lo que siempre se acaba.

La fricción mueve la flor
y salta una mariposa

con extraña sensación
hermosa y entretenida
aletea locamente

espontánea...
y atrevida, se pregunta:

¿en donde nace el temblor
los calambres/ el sudor
del sofocado pudor
que da fuerzas a la flor?

¡Qué apasionada sutileza...
la que clava con firmeza
desde lo obscuro al cabello,

y atraviesa la hendidura
con certeza del destello, 

la frescura...
de la vida 

de lo bello!

Nadie se atreve a tocar
pues nadie tiene el valor
de dar todo por amor
con las ganas más profundas
como siempre da una flor.

Pelotita de fuego



Pelotita de fuego


Las lluvias son un polvo

de aguas, de cenizas, de estrellas.

Son aves sonoras que en su vuelo

constante, peregrino y dudoso…

-desde lejos

-desde cerca

elíptica se contorsiona

y da vueltas y vueltas

como las caderas de una bailarina.



y los pies, y las manos, y la roca

que se funde en halos

vibrantes que intuyen

y atinan el punto que precisa

el escenario azul

y riguroso.

Siguen lloviendo cosas

maravillosas y más cosas

cada día

que estremecen la vida.

terremotos divinos, encendidas

las pieles y el alma 

de los goces.

¡Dadme temblores líricos!

¡dadme todas las lluvias!

dadme luces!...

que la paciencia termine

este suplicio de ternuras

y ese astro pequeño

abejorro de espumas

dulce bomba que explota

en mi cabeza… 

y quema las entrañas

de mis huesos.

¡pelotita de fuego!

galaxia de mis días, estos

que comparto el misterio

completo de las noches

de exquisitas batallas

en los sueños despiertos.

Sueños en la montaña



Sueños en la montaña

(Poema ecológico)

Te estoy queriendo a gotas


espesas, impacientes…,

en la estancia fugaz,

del Ojo de agua, aquél

donde tu vanidad desnuda

perpetua

se refleja


Te estoy deseando toda,

en soledades necias,

en el que la ortodoxia

de la mística, ¡amor!

se hace lascivia.

Te estoy amando ahora,

entre los matorrales,

con ligeros sollozos,

con lágrimas de gozo,

hasta que penetra, en el verde

follaje, Un rayo luminoso

¡…Y me despierta!

Jose Angel Pineda

La máscara



La máscara

Autor: José Ángel Pineda

El poeta, su poesía
el amor
benditas las "bendiciones"
-nunca entendí eso realmente
-siempre lo entendí al revés
porque siempre el que eleva
esa sagrada palabra
resulta ser un falsario
y a veces uno no sabe
¿quién te bendice?
¿quién le dio ese privilegio sacrosanto?
...y hermano me conseguí una iglesia
dijo un abogado, después que la dejó en prenda
un predicador fracasado...
el abogado le aplicó la ley.
y se hizo de esos...
bueno, no es así...
hay unos que son buenos...
de todos modos perdón
pido para ellos aunque sepan lo que hacen
por que se volvió predicador el abogado...
y sus amigas le decían sudorosas
satisfechas y plenas ¡Bendiciones!
el amor, el desamor, el desatino, pan y vino
y se fue por el camino, vivir por vivir
no solo por existir
sin engaños/...
¿quien dijo eso?
si el engaño es lo más dulce
a los oídos...
decir la verdad es un asunto serio
so pena de castigo y caer
en la máscara negra o mano blanca
amigo...
y la ilusión de la vida
de vivir el amor...
Yo pienso en el amor
con demasía de gotas
torrenciales, lluvias de agua viva
y un paseo en el parque...
hablando y sonriendo en la locura
sin temor...y esa fruta hermosa...
que compartes.

Espontaneidad en soledad


Espontaneidad en soledad
Me conformo - me conforto

José Ángel Pineda

estas letras que escribo las dibujo en espontáneo con los dedos encimados en teclado y sobre la pantalla. no escribo en papel ya desfasado. escribo del alma que no tengo y medito me salen sencillas como bala de cañón descompuesto que ya casi no dispara.


Cualquier disparo puede salirse de pronto de una escoba...

uno no sabe que puede ocurrir mañana...

era idealista y me di cuenta de que la necesidad es el amor real y verdadero y único amor de nuestras vidas...

Por eso necesito comer para pensar para hacer el amor para escribir para toda la necesidad es lo más concreto...

el idealismo / las ideas no existen sin la necesidad de comer no es satisfecha.

Estoy solo en una vida de pesadillas y engaños/ escucho una bulla de un profeta moderno...y escucho apenas los grillos... ¡no entiendo porque gritan tanto! . -me gustan más los gritos de un borracho de una esquina...a veces encuentro más amor en los caninos/...no tengo un perro al lado, no tengo un perro al lado.

eso si es una verdadera nostalgia y sufrimiento.

Así





Así

Autor: José Ángel Pineda

Debe ser como un estudio de la euforia
porque la sangre crece y se mueve
y refresca la memoria y estremece
de los pies hasta el cabello
energía que mece
la eléctrica humedad
paciente y retozada
y abundante
y penitente
como virgen neuronal incendiaria
atravesando los cuerpos uno - otro
hasta que me consumo en oberturas
en prefacios, prólogos de un libro
que se abre hacia lo mucho
y la ansiedad profunda escribo en mente
orgiástica intelectual desconocida.


El orgasmo puro es manifiesto natural
a veces...se siente ese misterio espiritual

No todo el tiempo se logra el sexo
por telepatía/ ...hace la diferencia lo mental...
solo basta cantar las letras
al revés...ejecutar con las manos
los dedos, uno, dos, tres ...un vals
concertado de lecturas del alma
que depende de rituales tranquilos
y canciones serenas y dulces
con instrumento de 5 o 6 cuerdas
o un cuatro bien tocado que penetra
las membranas de un guitarra de siete
magníficamente ejecutada por dos:
La musa y las músicas sofisticadas...

y las voces y gritos y alaridos y llantos
más y más sonidos del espacio celeste
y oscuro de choques simultáneos
de mil lunas y estrellas fugaces
viajan en golpes dolientes y sensibles
elevan las dimensiones del alma
en un rayo misterioso y certero
que no falla la llama - el volteo
duele, duele, duele...y que termina
mientras dejo que mi espalda
descanse sobre el todo extendido
se vislumbra el cielo
el dolor va pasando como un ciego
lento y suave agonía que seguirá
en esas letras encantadas
y repiten y repiten las pasiones
desbordadas...