Las cuatro violinistas



La violinista

(II)

Llévame grabado en tú corazón,

caminando a pasos lentos llenos de amor.

- (Ella)

Sigue adelante marcando,

punteando con el arco

que ha palpado las cuerdas

que erizan al violín acústico,

caprichosos y excelsos

tus hermosos cabellos,

los sonidos de tus caderas

trepidantes...

que estremecen

la centrífuga pasión. –

- (Él)

©José Ángel Pineda.













Caricias



con el arco acaricias mi deseo

que frotes las cuerdas suavemente

y tus labios acompasan

lentamente

y el agua que baña la piel

de blanca luz

y desnuda mis ansias

de escuchar las sonatas

que encendimos

en las aguas de miel.

©José Ángel Pineda.






Pasión

Daría por tu amor

si fuera necesario

mi vida que no es mucho

el aire que respiro

mis ríos que recorren

por tu ombligo impregnado

aguas abajo

corazón que palpita 

enamorado

de momentos vividos

impregnados

de una intensa pasión

y furia insoportable.

©José Ángel Pineda.









Te vas

a un lado y a otros

a todos los confines de tu cuerpo

y tu alma…

lo que prohibido es...

¿qué puedo hacer?

te vas, siempre te vas

te estás yendo

y siempre vuelves más

como una penitente

diciendo que te espere

un momento, un instante

un gemido, un lamento

te vas porque te vas

en llanto.

©José Ángel Pineda.

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