Poema: Deseos, Otros Poemas





Deseos 







Y fui arrastrado 


por las corrientes de ternura 

un tanto concurridas 

un tanto reflexivas 

y otro tanto implacables. 


Las soledades terminaron 

en cuerpos lujuriantes 

en galaxias de indómitas 

y deliciosas frutas.


En mujeres que a veces se refugian

tras el telón de un teatro 

dentro de otras mujeres. 

se desnudan en dos lunas 

llenas de luz

exquisitas. 


Emisiones de amor que disimulan

hombres, tímidas y atroces...


¡Hombres malditos! 

que se encantan de flores 

que se llenan de tiempos 

en cuerpos cósmicos 

navegando, encimados 

en estrellas fugaces 

de unas noches, de noches 

permanentes de estrellas 

eternas de galaxias 

y amantes de la vida simple,

de cabellos, de bocas, de manos, 

de pechos de cualquier tamaño, 

frutas complementarias 

que se acomodan como la rueda 

de una carreta 

al camino intenso 

del grito de un orgasmo, 

que viaja con la velocidad de la luz 

de las neuronas al pozo donde gimen violentos

los íntimos deseos de la carne. 





©José Angel Pineda, 15 de febrero de 2019 03 pm





a




¿Donde está la locura? ¿Será verdad eso que dicen que la diferencia entre locos y cuerdos en un ciudad, país, está según el lado que establece la sociedad que nos asigna un lugar diferente: segregado /o/ inclusivo/económico y socialmente?.-




b




Pensamiento casual

Pegate un tiro en el esternocleidomastoideo para que te salga por el barandal de las costillas y vaya a morir en tu dedo gordo del pie... ( me dije en silencio...)
luego...
-.¿¡qué te pasó!..?


.¡Hombreeee, acabo de llegar: ando buscando trabajo para no morir de hambre...!









Desnudos
Por: Jose Angel Pineda

La vida misma/ agua/ elixir
en la posición justa incomprensible
dulce oscuro vellos deshojados
contemplo con mirada frontal
y con tacto...
apenas transparente
apenas de placer
frecuencias de ruidos
silencios
torrentes lumínicos
tersas las ramas
todo en natural follaje
como no deseando...


Frescura que arde
mi espalda sin moverse
acaricias las sombras
de mi cuerpo transparente

solo mis pensamientos
y la belleza a una escala gradual
y complaciente...
gira sus movimientos sin prejuicios
en completa armonía, percusión
con energéticos ritmos exaltados

esa madera que penetra tu alma
triste...
esas ramas que alientan
subir, y dar de beber
las noticias
las verdes noticias
en ciclos...
en movimientos.







Piernas que andan

Jose Angel Pineda

La idiota tortura de escuchar los comunicados
oficiales
El mísero recuerdo 
de una gestión paranoica
que dejé de escuchar cuando quedé loco
El zumbido de abejas mediocres que no se van
pero son conspiración de nuestra incapacidad
anacrónica/ extemporánea/ miserable
gerencia de poder popular por todos lados
llantos, lamentos, encuentro y desencuentro de culpables
y todos respirando el mismo casi aire, polvoriento
y la casi agua/ que cada día contamina la paciencia
la bomba que no estalló en la conciencia


Esto ya es una criatura pálida, horrible, terrible
Y sin remedio
Los ojos fijos de la gente, ¡busquen que hacer!
Las colinas de tu cuerpo, mujer de piernas
que andan
son el único aliciente que encuentro 
y, además, otras cosas. -












Poema I melodías






Un túnel sin respuestas
un desierto de arrepentidos
un misterio de arrepentidos
una selva de arrepentidos
Las tempestades 
melodías dulces/ melodías amargas
melodías al fin
Al final de toda jornada
El cansancio de amar tanto
Las memorias pantanosas
otras brillantes, pero nada
de humus
de estallido de manos
de explosiones de brazos
solamente esperando el veredicto
bendito maldito veredicto
de nuestra incapacidad
de nuestra soledad
somos islas
siempre hemos sido islas
triunfantes con cada noticia
que cuando se publicó ya volaba
a los abismos oscuros de los apostadores.


©José Angel Pineda, 04 de febrero del 2019








La sensación


La sensación que te hace crispar alguna parte del cuerpo y hace contacto con tu alma es el pan que se une a otros cuerpos y almas que van pasando por la manos de una en una /...a otras/ haciéndoles dulce la vida y suave el dolor-
la suavidad con que acaricias mis neuronas, tienen una intimidad eléctricamente pura y sin prejuicios sobre la potencia de ayudar, de dar/ sobre la energía de entregarse en lo que estamos aún viviendo la tragedia inventada por las espinas que ya Jesús no aguanta, ni Juan consigue el agua milagrosa, ni los gritos de sordos, ni los besos que mañana te doy, ni el deseo de tener deseo.
ni las ganas de tener ganas, aunque la potencia esté latente y la energía fluya de manera distinta, ...lo cual produce chispas no deseables, si hubiese un canal de comunicadas canciones, de letras que te rompan la conciencia, de poemas que vomiten fuego/...entonces es posible que aparezca la luz de una luciérnaga que nos dé un abrazo, solamente un abrazo, lo suficiente fuerte y penetrante.-


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