Cuando leo




Cuando leo

 

Cuando leo, no me encierro,

cuando escribo, no me quedo

refugiado entre paredes

y entre solas soledades.

 

Yo me salgo con los versos

a otros lados, a otras partes,

a los cerros…

a los montes…

al paisaje de tu cuerpo.

 

Yo viajo adentro de un átomo

...me subo a un rayo de luz,

a universos distintos

palpo los desiertos

que hay en todos tus adentros

y acarician 

mis pies 

desnudos

la piel de una apasionada luna.

¿está pensativa, acaso está enamorada?

A veces

a veces ella me ve...

con esa especial mirada.

Con mis poemas sencillos,

salto y llego donde quiera,

vuelo si me da la gana,

y grito hasta en tus adentros. 


Hasta tiemblas, te emocionas,

y lloras…y más y más

y te disgustas y gustas

del cosquilleo.



Y…

Tengo alma de un ermitaño

como un monje penitente,

por eso soy un demente,

es lo que dice la gente.

¡qué importa, lo que me digan!




Si te escribo, así en el aire,

y desnudo las estrellas…

y las sientes tiritar

de los pies hasta la flor

y sus mieles



¡no tengo ni que escuchar

lo que no me inspira!

¡Qué es un cielo que respira!

¡Qué es una flor que suspira!

derramada de emociones

en las letras de canciones,

en esas noches…

divinas.

 

©José Ángel Pineda.


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