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Pelotita de fuego



Pelotita de fuego


Las lluvias son un polvo

de aguas, de cenizas, de estrellas.

Son aves sonoras que en su vuelo

constante, peregrino y dudoso…

-desde lejos

-desde cerca

elíptica se contorsiona

y da vueltas y vueltas

como las caderas de una bailarina.



y los pies, y las manos, y la roca

que se funde en halos

vibrantes que intuyen

y atinan el punto que precisa

el escenario azul

y riguroso.

Siguen lloviendo cosas

maravillosas y más cosas

cada día

que estremecen la vida.

terremotos divinos, encendidas

las pieles y el alma 

de los goces.

¡Dadme temblores líricos!

¡dadme todas las lluvias!

dadme luces!...

que la paciencia termine

este suplicio de ternuras

y ese astro pequeño

abejorro de espumas

dulce bomba que explota

en mi cabeza… 

y quema las entrañas

de mis huesos.

¡pelotita de fuego!

galaxia de mis días, estos

que comparto el misterio

completo de las noches

de exquisitas batallas

en los sueños despiertos.

Ruidos



Ruidos

Quiero atraparte con humor fantástico,
y exprimirte una sonrisa con tus mejillas
de cara al suelo,
suelo seducirte con sarcástico
silencio, destriparte esas espinillas
obscuras en un clamor hipotético
porque tengo,
una lengua exploradora sicodélica
que me persigue los sintéticos
cuando se trata de una estrategia bélica
con las ganas,
rompo algunos hojas de papel dinámico
que se rompe en una noche académica
se rompe todo, en las noches sincrónicas
entre los enredos de las piernas holísticas
te aprieto
los labios
todos.
Completo me encierro en lo simpático
que son las intimidades cosmopolitas
los abrazos esquizofrénicos 
desnudan los excitantes pánicos 
y se escuchan los gritos frenéticos
de los lamentos esporádicos
de un sádico
Cuando no estás conmigo
temo a los sistemáticos
y escalofriantes 
ruidos.


©José Angel Pineda, 5 de mayo 2019

No todo cambia



No todo cambia



Sólo rotativos y deslizantes

desde un punto de observación

de varios

diversos, mismos, ...no hay manera.



No hay manera de cambiar

la belleza

nuestra conciencia

intacta, como cuando empezamos

es esencia

ciencia

paciencia

urgencia

vivencia

dolores y vía láctea

promociones y sacrificio

amor o no amor

tiemblan las distancias

cuando te veo a los ojos

en las carnes, en los pellejos

en los huesos, en los cuentos,

las pasiones, los quijotes, lo probable que ocurra

algo.

No es una gran esperanza

Pero es inevitable.

Ese amor

ese tipo

de amor

la única fantasía delicada 

la tesis de la repetición, solo una fuerza

capaz de neutralizar la inercia podría evitar

lo que amanece.


José Ángel Pineda, 22 de enero del 2018

Mujeres así



Mujeres así




hay mujeres...

que lo dan todo a cambio de nada/

lo dan todo; el corazón, el alma, el beso y la caricia/

la seriedad y la sonrisa, la ternura, el cuido y la esperanza/

la vida, la entrega/... se enferman, luchan y trabajan duro/

sufren/ lloran/... se cansan,... y siempre están contigo/

aunque sean extrañamente complicadas, bellas y raras/

se desnudan y te cuentan de sus cosas/... siempre

pendientes/ siempre pensando en lo que haces/

desean tu felicidad sin egoísmos vanos / sin pedirte nada.


Es extraño que habiten mujeres así; no están en los parques,

ni en las universidades, ni en las comidas, 

ni en las computadoras, /…están en tu cuerpo, 

en tu alma y se preocupan por tí/

son como enviadas por algún dios, son ángeles

para llevarte a los cielos infinitos/ a las excitantes


aguas azules cristalinas/ transparentes del espacio 

y de la tierra /...sin nada que esconder.

Son únicas mujeres,... no tengo estadísticas, de mujeres así…

en estos tiempos, en todos los tiempos, son mujeres de siempre,

del hoy, del hoy de siempre,... y lo dan todo y más de lo que

una mente terrestre puede pensar, son mujeres maduras

y hermosas y bellas, y seguras de sí mismas/

que te quieren sin probarte siquiera/

que te aman y nunca te han tocado/

que tienen un alma enorme.

Hay mujeres que piensan en ti

más que en ellas, hay mujeres así…

es supremamente increíble…

son especialmente hechas para uno, no son muchas,

quizá sea solamente una,…yo amo a una mujer así

y amo sus pies con locura, pies en las estrellas

subiendo despacio hasta una erótica galaxia

de la melancolía más íntima y de luces y de cabellos

que orientan,... y sufro porque habitando en mi

y sin tocarme, siento en sus destellos golpecitos

de un ángel femenino/ plenos de nobles y excitantes

caricias de luces que no puedo alcanzar

abrazar, acariciar, pero no se desvanecen

ni se esfuman, ni son fantasmas maravillosos,

es una realidad que me enloquece. –



©José Ángel Pineda, 30 de septiembre del 2017

¡Hasta que amanezca!



¡Hasta que amanezca!


Tengo aves que suspenden mis amadas

nostalgias, añoranzas y alegrías.

Siento la luna que peina mis cabellos.

Luna llena de esperanza, iluminas

el suave silencio de la noche en desvelo

de amores y romances presentes

en nubecillas ligeras, pasan raudas

y las copas de los árboles, meditan...

sobre el conjunto, delirios y pasiones

encontradas, en un gran remolino

de intensiones paganas, como en portales

cuánticos, deseando lo posible…

y lo imposible.





©José Ángel Pineda, 28 de diciembre 2012



Natural fragancia




Natural fragancia


De flores eternas

en una galaxia de frutas,



peregrinos paisajes

navegan en el tiempo

de la ternura.



Bella del campo cielo

que quieres amor y amistad

en estos días y noches ciegos,



no me importa volver a navegar

sin velas,

sin máquina,

sin remo…

con amor

que es todo lo que tengo

en mi universo ínfimo


de alegrías.



Eres mi agua y mi semilla

un mucho solitaria

y un tanto concurrida.

Un tanto no encontrada

compleja y simple

confusa y tan disímil,

que a veces lo que siento,

más y más presiento

las soledades inciertas,

que encuentran las fugaces estrellas

incapaces de aceptarse brillantes,

vibrantes, luminosas, de colores

diversos en ese espacio inmenso,

inconmensurable…



Planetas, islas, mariposas,

selvas, llanos, me tendrás subiendo

y habitando muchas lunas de mármol

en tu deseado cuerpo cósmico

submarino estelar sumergido

en mi pecho.



Cada vez que tu fragancia se acerca,

se siente, se huele, se purifica

y sobreexcita una sensación lejana,

prehistórica, allá en el infinito, tan, pero

tan inconfundible, donde estaremos

casi juntos, casi siempre.





© José Ángel Pineda, 14 de febrero del 2012