Mostrando entradas con la etiqueta Joan Pined. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joan Pined. Mostrar todas las entradas

Ella y él (Variante I)

 




Ella y él


Ella era feliz con él…

Él era feliz con ella

siempre y cuando

vivieran lejos uno del otro.

El estar juntos le daba picazón

en todo el cuerpo

salvo en ocasiones especiales

y a media luz

donde brillaba el cosquilleo.

-Joan Pined


Rostros y piernas

 







Rostros y piernas

rostros concretos, 
diversos, difusos, abstractos.

Cada expresión en llamaradas
se unían, eran hilos continuos,
revoltijos, los atraía un centro gravitacional
y comunicaban ruidos inaudibles.

espalda hacia atrás, rostros perplejos
un inmenso monstruo, un demonio.
una especie de flor carnosa,
ante una realidad inapelable
en colores.

Sus piernas eran cascadas grises,

raíces que se doblaban en mis ojos

asustados,...

y mirando aterrados

los cadáveres que se enterraban                                                                                                                                                        solos,                                                                                                                                                                                                  el sueño pasó delirante

y la gran muchedumbre,

ignorante masa, sepultó sus piernas.                                                                                                                                                                             -Joan Pined





Tiembla un Madrigal

 


Tiembla un Madrigal

Autor: Joan Pined

Por las noches se aprietan las histerias

en silencio una gota de miserias

con entradas posibles

que aprietan invisibles

la inclemencia, la furia

de indolente lujuria

en canciones con hambre

con poemas sin nombre

y en cada umbral de puertas

las miradas abiertas

de todo, dame más

en la sombra y demás

animal que acaricia

la madera que envicia

una entrada en la brisa

con ingenua sonrisa

con ruido, sin paciencia

trepidante la esencia

que rompe las ventanas

con demencia.



La noche (Soneto)

 


La noche

 

La noche que esperaba la mañana. Cantaba

la noche. Se abrigaba en la noche. Amaba

la noche. La noche recitaba un poema

para adentro del alma de un dilema.

 

El llanto brotaba de una triste fuente,

como la sonrisa de una bella ausente.

La alegría y la tristeza de una gema,

el retoño de un tronco que se crema.

 

La mañana que tanto deliraba. Fantaseaba

el sol que ardiente discrepaba. Quemaba

con la brisa que la frente acaricia. Delicia

del fastidio que odia al amor. Envicia

 

a la pasión que se derrama en llanto

y la sonrisa del mañana

que cree la noche

es la tristeza

de un dulce canto.

 

©José Ángel Pineda

 


Sed ( Madrigal)

 



Sed

 

Sed de calor de labios,

abriendo en la aurora, deja las sombras

muy atrás de sus huellas,

la caricia que va quedando sola

por la plenitud de momentos idos

de una dicha fugaz y de solaz;

el calor de esos labios,

necesarios instantes,

debo beber, tomar

del delicado tiento

en el desierto, con la piel ardiente

de ella, sus labios que esperan colmarme.

 

©José Ángel Pineda



Vida mía (décima) Autor: José Angel Pineda

                                                                                                                                                     


                                                                                                











     Vida mía

                                                                                                    décima

Me he sentido rechazado,

y a veces en el invierno

tú me cuidas como un tierno

¡nunca me has abandonado!

Siempre me gozo a tu lado

eres sincera y sufrida,

eres el alma elegida

para curarme el dolor

para sentir con ardor

esto que se llama; vida.


©José Ángel Pineda

Amo tu evidencia








https://www.amazon.com/dp/B08TQGGBKT


Amo tu evidencia

 

Amo tu conocimiento abierto,

 

Amo tus estrellas fugaces,

 

Amo tus acciones estoicas,

 

Amo tus cimientos flotando,

 

Amo tus entrañas expansivas,

 

Amo tu piel tranquila, cautelosa,

 

Amo tu miel dispuesta, expuesta,

 

Amo tu luz intensa, penetrante,

 

Amo tus secretos, tus intimidades,

 

Amo tus pasiones, tus fantasías,

 

Amo lo que amas, tus disparates,

 

Amo tus mentiras, tus locuras,

 

Amo tus deleites, tu ternura,

 

Amo tus encantos, tu hermosura,

 

Amo tus engaños, tus infamias,

 

Amo tus astucias, tus dobleces.

 

 El conocimiento te hace fuerte

 

el saber de dónde salen los caminos,

 

el saber a dónde llegan los destinos.

 

 

Amo tus cambios repentinos,

 

como un timón loco de lunares,

 

que les llaman defectos por errores.

 

 

Los deslices son ciertos y que ocultas,

 

los descuidos te sobran, le llaman

 

algunos despistados: desaciertos.

 

 

Amo tu pensamiento, tus acciones

 

dicen cosas hermosas, Y de otras.

 

 

Amo tu hablar, el ingenuo, el picante,

 

las entrañas, las almas profundas

 

esenciales, tus entidades, tus ideas

 

erráticas como vuelos de moscas.

 

Amo que tengo la evidencia

 

de acusarte de amar sin límites,

Amo tu evidencia

 

Amo tu conocimiento abierto,

 

Amo tus estrellas fugaces,

 

Amo tus acciones estoicas,

 

Amo tus cimientos flotando,

 

Amo tus entrañas expansivas,

 

Amo tu piel tranquila, cautelosa,

 

Amo tu miel dispuesta, expuesta,

 

Amo tu luz intensa, penetrante,

 

Amo tus secretos, tus intimidades,

 

Amo tus pasiones, tus fantasías,

 

Amo lo que amas, tus disparates,

 

Amo tus mentiras, tus locuras,

 

Amo tus deleites, tu ternura,

 

Amo tus encantos, tu hermosura,

 

Amo tus engaños, tus infamias,

 

Amo tus astucias, tus dobleces.

 

 El conocimiento te hace fuerte

 

el saber de dónde salen los caminos,

 

el saber a dónde llegan los destinos.

 

 

Amo tus cambios repentinos,

 

como un timón loco de lunares,

 

que les llaman defectos por errores.

 

 

Los deslices son ciertos y que ocultas,

 

los descuidos te sobran, le llaman

 

algunos despistados: desaciertos.

 

 

Amo tu pensamiento, tus acciones

 

dicen cosas hermosas, Y de otras.

 

 

Amo tu hablar, el ingenuo, el picante,

 

las entrañas, las almas profundas

 

esenciales, tus entidades, tus ideas

 

erráticas como vuelos de moscas.

 

Amo que tengo la evidencia

 

de acusarte de amar sin límites,

 

desde el principio de todos los principios,

 

hasta el final de todos los finales.

 

 

 

©José Ángel Pineda.

https://www.amazon.com/dp/B08TQGGBKT

Sentires (Soneto) de Verdad, Autor:Joan Pined

 




Sentires

 

Son los que de por sí, tenemos todos,

mi canto es cada vez más fantasía

amorosa, en nuestra íntima alegría,

es el pan compartido entre los dos.

 

uno se complica en algunos modos,

las formas son figuras, vida mía,

vida tuya, la misma travesía,

empezamos y seguimos, con todos

 

nuestros motivos, sentires, pasiones

intensas, y que son una locura

imposible decirlo en las canciones.

 

A veces una acaba con ventura,

como que el mundo gira en la oración,

palabras exquisitas, y ternura.

 

©José Ángel Pineda


La guitarra y la mujer



La guitarra y la mujer

La guitarra siempre ha sido una musa, una mujer...
ha veces afinada, y a veces confusa...
de cualquier modo
hay acomodo
Las cuerdas y las piernas
y el modo de pensar
y formas de reventar
son símiles...
¿Qué se pudiera hacer, qué tendría que sentir,
para que sobrevivir
sin las cuerdas y las piernas
de la guitarra y mujer?


©José Ángel Pineda






Se fue

 


Se fue

Como se van las glorias

Se fue

Como una llama ardiente

Se fue

como se va un caudillo

Se fue

Con toda la ambición

Se fue

y aunque nunca estuvo

Se fue

y aunque nunca fue

Se fue

y aunque hizo daño

Se fue

Como una ilusión

Se fue

Como una ternura

Se fue

Con todas sus mentiras

Se fue

Con todos sus deleites

Se fue

Porque era necesario.

Se fue

Sin tanto ruido.

©José Ángel Pineda

Presencia





Presencia

En mi estancia terrena,

Y con paciente realismo,

sobrellevo las verdades concisas,

las lecturas exactas, más y más,

cada vez, la precisión desnuda

la evidencia.

 

y desata el delirio de los sueños,

y las fantasías desbordan los diques,

y las pasiones de las aguas bravías,

Y las miradas disparan mi presencia,

y leo el fuego, y me congela

el lenguaje de mis ojos, brilla la luz

de mi existencia, salpica mi presencia

con ternura frenética y caricias floridas

de sonrisas con rostros luminosos.

se crecen las comunicativas voces,

ya no leo tus penas, tus angustias

veo tu afectiva voz de tu conciencia

en mis inspiraciones ya no duele

la vida.

©José Ángel Pineda


Sensaciones



Sensaciones


Pies y manos

para elevarse, no sirven alas

para erigir el ánimo al vuelo,

no existen, además.

 

Mirada profunda al agujero

no permitido, cohibida y aprisiona

instantes de vida eterna,

muerte perfecta sin piernas,

una fuga, una gota que escapa

de la punta de los dedos sin manos,

desde la cabeza brotaban gotas

de gota en gota,

y una creciente de aromas,

raras veces,

correrse es un milagro efectivo,

y mis días oscuros

son tus noches de espanto,

pocos

momentos de ira, y muchas

tragedias neuronales,

pienso en trepar al romance,

subir al idilio, el verso

de las bisagras.

                                                              ©José Ángel Pineda

 

La belleza

 


La belleza


Habita en tu paraíso

el esplendor

la luz, la melodía, la flor,

los dedos girando vertiginosos

como remolinos íntimos,

la gracia, la ternura,

el candor, la dulce sensación

de sentir el talento

de las diosas en movimiento

perpetuo…

en cielos explorados

con ecos, voces, suspiros

silencios, suaves paredes

que aprietan el grito

la calma,

la suavidad, la caricia

del viento, el soplo perfecto

que apenas roza la delicia

del pensamiento,

que levanta lo sensible

dispuesto a lo incomprensible

del misterio.

©José Ángel Pineda.

 

Ritual

 


Ritual

Suprema mística religiosa,

Candorosa, reflexiva, suficiente,

aliciente caricia que me coge,

emergen punzadas en mi ombligo.

 


¡Cómo sudas subiendo,

bajas frías sin chal!

el mal anima

al animal nocturno,

y una mano vuela

y unos pies se entrelazan

en la noche, que se funde entre

la espiga que penetra en medio

del umbral, y los labios ardientes.

©José Ángel Pineda

Radio Romántica 98.7 FM