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Pronto





Pronto


Sed estoica, la paciente

Inquietud que me embarga

el quererte abrazar

lo más tardío, diferido,

rezagado,

en que tus ansias

meditando profundamente

hasta el cansancio

y el aburrimiento

digan que sí.

-Joan Pined



©CurvasCreativasdelaHipérbole

Súplica

 


Súplica

  El ruido de las gentes

     ensordecen

       mi mente…

       las olas del mar

        me susurran de mil                             

        cosas diferentes…

       que me encantan.             

       No me dejen

       en soledad,

       no me abandonen

         se los suplico

          me llenan de toda

          la paz y armonía.

               

-Joan Pined

 

Mezcla

 


Mezcla

Cuando te fuiste con otro

amante…

volaba

entre mis piernas

ganas brumosas

de correrme al vacío,

y estalló en tormentas

la sangre de mis ojos

entre lágrimas de fuego

sin consuelo

y salpicaron ardientes

mi adentros más hondos

y se mezclaron

con todas mis hormonas iracundas.

-Joan Pined

©Curvascreativasdelahipérbole



Anormalidad

 

 

Anormalidad

es irrepetible
irremplazable
incomparable
insustituible
única.

En la tierra y encima
y debajo de ella,
en los contornos,
en el revoltijo de nubes y de aves,
dispuesta a la extrema locura,
a la pasión desmedida y blanca y pura.
Esa es la belleza.

-Joan Pined

©Curvascreativasdelahipérbole

 





Duele


 






                 Duele



Me mordió con sus labios

que fuertes me apretaron

la nostalgia,

cuando ya no lo hicieron

me atormentó,

me dolió tanto, tanto

golpe de cuerpos

de aquella fantasía,

y aquel ferviente abrazo

que quebró mis costillas,

me astilló en mil pedazos,

aquel día y la noche,

el alma se rompía

la piel del cielo

y la sangre ardía

en mi pecho sonaba

aún la melodía,

la ternura seguía brisando

todavía.

-Joan Pined
©Curvascreativasdelahipérbole


Así es...

 



Así es...


No hay peor canción

que la que no se canta

ni peor escrito

que no levante polvos

la poesía es de tierra

de trochas , de surcos

la peor poesía

es la que no existe

en el barro

de eso fuimos hechos

dicen…

y con un soplo

salió algo dotado de hermosura.

-Joan Pined

                                                        ©Curvascreativasdelahipérbole

Tiembla un Madrigal

 


Tiembla un Madrigal

Autor: Joan Pined

Por las noches se aprietan las histerias

en silencio una gota de miserias

con entradas posibles

que aprietan invisibles

la inclemencia, la furia

de indolente lujuria

en canciones con hambre

con poemas sin nombre

y en cada umbral de puertas

las miradas abiertas

de todo, dame más

en la sombra y demás

animal que acaricia

la madera que envicia

una entrada en la brisa

con ingenua sonrisa

con ruido, sin paciencia

trepidante la esencia

que rompe las ventanas

con demencia.



La noche

 


La noche

 

La noche que esperaba la mañana. Cantaba

la noche. Se abrigaba en la noche. Amaba

la noche. La noche recitaba un poema

para adentro del alma de un dilema.

 

El llanto brotaba de una triste fuente,

como la sonrisa de una bella ausente.

La alegría y la tristeza de una gema,

el retoño de un tronco que se crema.

 

La mañana que tanto deliraba. Fantaseaba

el sol que ardiente discrepaba. Quemaba

con la brisa que la frente acaricia. Delicia

del fastidio que odia al amor. Envicia

 

a la pasión que se derrama en llanto

y la sonrisa del mañana

que cree la noche

es la tristeza

de un dulce canto.

 

©José Ángel Pineda

 


Rosa




Rosa

(Soneto)

 

La madrugada trascurriendo, viendo

el amor puro silencia, presencia

la herida, la querencia, consecuencia

del aroma de una rosa abriendo, hiendo

 

ardiente y sutil, consintiendo, siendo

entre la brisa la esencia, sapiencia

de la flor, excelsa inocencia, ciencia

de lo sublime, ascendiendo, sonriendo

 

dulcemente a la fragancia, elegancia

inquieta y divina ilusión, pasión

que extasía mi vida hermosa, diosa

 

amada de los ríos de mi infancia

torbellino en expansión, efusión

infinita, maravillosa rosa.

 

©José Ángel Pineda




 

Sed

 








Sed

 

Sed de calor de labios,

abriendo en la aurora, deja las sombras

muy atrás de sus huellas,

la caricia que va quedando sola

por la plenitud de momentos idos

de una dicha fugaz y de solaz;

el calor de esos labios,

necesarios instantes,

debo beber, tomar

del delicado tiento

en el desierto, de su piel ardiente

en sus labios saciarme.

 

©José Ángel Pineda



Vida mía

                                                                                                                                                     


                                                                                                











     


Vida mía

                                                                                                    décima

Me he sentido rechazado,

y a veces en el invierno

tú me cuidas como un tierno

¡nunca me has abandonado!

Siempre me gozo a tu lado

eres sincera y sufrida,

eres el alma elegida

para curarme el dolor

para sentir con ardor

esto que se llama; vida.


©José Ángel Pineda

Amo tu evidencia








Amo tu evidencia




Amo tu conocimiento abierto,



Amo tus estrellas fugaces,



Amo tus acciones estoicas,



Amo tus cimientos flotando,



Amo tus entrañas expansivas,



Amo tu piel tranquila, cautelosa,



Amo tu miel dispuesta, expuesta,



Amo tu luz intensa, penetrante,



Amo tus secretos, tus intimidades,



Amo tus pasiones, tus fantasías,



Amo lo que amas, tus disparates,



Amo tus mentiras, tus locuras,



Amo tus deleites, tu ternura,



Amo tus encantos, tu hermosura,



Amo tus engaños, tus infamias,



Amo tus astucias, tus dobleces.



El conocimiento te hace fuerte



el saber de dónde salen los caminos,



el saber a dónde llegan los destinos.





Amo tus cambios repentinos,



como un timón loco de lunares,



que les llaman defectos por errores.





Los deslices son ciertos y que ocultas,



los descuidos te sobran, le llaman



algunos despistados: desaciertos.





Amo tu pensamiento, tus acciones



dicen cosas hermosas, Y de otras.





Amo tu hablar, el ingenuo, el picante,



las entrañas, las almas profundas



esenciales, tus entidades, tus ideas



erráticas como vuelos de moscas.



Amo que tengo la evidencia



de acusarte de amar sin límites...


Amo tu evidencia



Amo tu conocimiento abierto,



Amo tus estrellas fugaces,



Amo tus acciones estoicas,



Amo tus cimientos flotando,



Amo tus entrañas expansivas,



Amo tu piel tranquila, cautelosa,



Amo tu miel dispuesta, expuesta,



Amo tu luz intensa, penetrante,



Amo tus secretos, tus intimidades,



Amo tus pasiones, tus fantasías,



Amo lo que amas, tus disparates,



Amo tus mentiras, tus locuras,



Amo tus deleites, tu ternura,



Amo tus encantos, tu hermosura,



Amo tus engaños, tus infamias,



Amo tus astucias, tus dobleces.



El conocimiento te hace fuerte



el saber de dónde salen los caminos,



el saber a dónde llegan los destinos.





Amo tus cambios repentinos,



como un timón loco de lunares,



que les llaman defectos por errores.





Los deslices son ciertos y que ocultas,



los descuidos te sobran, le llaman



algunos despistados: desaciertos.





Amo tu pensamiento, tus acciones



dicen cosas hermosas, Y de otras.





Amo tu hablar, el ingenuo, el picante,



las entrañas, las almas profundas



esenciales, tus entidades, tus ideas



erráticas como vuelos de moscas.



Amo que tengo la evidencia



de acusarte de amar sin límites,



desde el principio de todos los principios,



hasta el final de todos los finales.







©José Ángel Pineda.

La guitarra y la mujer



La guitarra y la mujer

La guitarra siempre ha sido una musa, una mujer...
ha veces afinada, y a veces confusa...
de cualquier modo
hay acomodo
Las cuerdas y las piernas
y el modo de pensar
y formas de reventar
son símiles...
¿Qué se pudiera hacer, qué tendría que sentir,
para que sobrevivir
sin las cuerdas y las piernas
de la guitarra y mujer?


©José Ángel Pineda





Se fue

 


Se fue

Como se van las glorias

Se fue

Como una llama ardiente

Se fue

como se va un caudillo

Se fue

Con toda la ambición

Se fue

y aunque nunca estuvo

Se fue

y aunque nunca fue

Se fue

y aunque hizo daño

Se fue

Como una ilusión

Se fue

Como una ternura

Se fue

Con todas sus mentiras

Se fue

Con todos sus deleites

Se fue

Porque era necesario.

Se fue

Sin tanto ruido.

©José Ángel Pineda

Presencia





Presencia

En mi estancia terrena,

Y con paciente realismo,

sobrellevo las verdades concisas,

las lecturas exactas, más y más,

cada vez, la precisión desnuda

la evidencia.

 

y desata el delirio de los sueños,

y las fantasías desbordan los diques,

y las pasiones de las aguas bravías,

Y las miradas disparan mi presencia,

y leo el fuego, y me congela

el lenguaje de mis ojos, brilla la luz

de mi existencia, salpica mi presencia

con ternura frenética y caricias floridas

de sonrisas con rostros luminosos.

se crecen las comunicativas voces,

ya no leo tus penas, tus angustias

veo tu afectiva voz de tu conciencia

en mis inspiraciones ya no duele

la vida.

©José Ángel Pineda


Sensaciones



Sensaciones


Pies y manos

para elevarse, no sirven alas

para erigir el ánimo al vuelo,

no existen, además.

 

Mirada profunda al agujero

no permitido, cohibida y aprisiona

instantes de vida eterna,

muerte perfecta sin piernas,

una fuga, una gota que escapa

de la punta de los dedos sin manos,

desde la cabeza brotaban gotas

de gota en gota,

y una creciente de aromas,

raras veces,

correrse es un milagro efectivo,

y mis días oscuros

son tus noches de espanto,

pocos

momentos de ira, y muchas

tragedias neuronales,

pienso en trepar al romance,

subir al idilio, el verso

de las bisagras.

                                                              ©José Ángel Pineda

 

La belleza

 


La belleza


Habita en tu paraíso

el esplendor

la luz, la melodía, la flor,

los dedos girando vertiginosos

como remolinos íntimos,

la gracia, la ternura,

el candor, la dulce sensación

de sentir el talento

de las diosas en movimiento

perpetuo…

en cielos explorados

con ecos, voces, suspiros

silencios, suaves paredes

que aprietan el grito

la calma,

la suavidad, la caricia

del viento, el soplo perfecto

que apenas roza la delicia

del pensamiento,

que levanta lo sensible

dispuesto a lo incomprensible

del misterio.

©José Ángel Pineda.

 

Ritual

 


Ritual

Suprema mística religiosa,

Candorosa, reflexiva, suficiente,

aliciente caricia que me coge,

emergen punzadas en mi ombligo.

 


¡Cómo sudas subiendo,

bajas frías sin chal!

el mal anima

al animal nocturno,

y una mano vuela

y unos pies se entrelazan

en la noche, que se funde entre

la espiga que penetra en medio

del umbral, y los labios ardientes.

©José Ángel Pineda