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Fotografías, imágenes artísticas y Fragmentos de Poemas Inéditos

 




Insomnio

 



Insomnio

Como visita el insomnio

¡ay dios mío que me pasa!

como presencia : una dama dormida

que vino a charlar conmigo

¡diantre, dijo!

Y se acostó…

Los ojos que veía al fondo

de la pared blanca

ojos azules, y una taza

que me hablaba

una luz tenue

pequeña, dulce, profunda

susurraba, no sé qué decía

pero algo decía…

creo decía, te amo

eso quería escuchar…

los ojos, la taza y esa luz…

y triste mi mirada, triste…

en los ojos de mar…

me hundía…

realmente no dormía nadie

era una idea mía…

tomaré una luz divina

en una taza blanca…

no sé que haré

creo ella tampoco.

©José Angel Pineda

El deseo



El deseo

Es el hambre de tenerte

entrarte por muchos ojos

con una sed de pasiones

muy ardientes…

suele ser un capricho

y un afán de detalles

traviesos…

una sublime fantasía

unas ganas tremendas

de atraparte…

el deseo empieza por la vista

y termina por los poros del alma

pero nunca termina de acabar

y es que la pasión siempre vive

en amor verdadero…

no muere en el deseo

y vive en la pasión

del sentimiento.

©José Ángel Pineda.


Paz y armonía




Paz y armonía

Eres la paz que buscas, eres la estrella,
que llevas dentro, …
nacer a lo nuevo, aprender lo cierto
placer silencioso, tranquila paciencia,
alegría que se ama y se estima…
bondad que caminas y alimentas
de ánimo que brindas al empezar
la aurora, lo que amas y respiras,
ríes y que lloras, … y que sientes
que te abrazan, y acarician,
en instantes muy intensos.
La vida anda, y siempre
escribo tus sueños
siempre eres mi final
de todos mis comienzos
siempre eres mi comienzo
de todos mis finales.

                                        ©José Ángel pineda

Tres poemas desencantados





Tres poemas desencantados



Ojo de una aguja



Enredado de letras

y de ritmos

el viento se aburre

de mis versos

ya nadie quieres ver

mis poemas, tan simples

como el café amargo

pensé que la gente era una mar

que alcanzaba en el ojo de una aguja.

                                              ©José Ángel Pineda.

Confuso



Se llenaba el cielo...

de ríos de nubes que corrían

desordenadamente

hacia algunas miradas

de rumores.

No voy a negar que estoy confuso

apenas me encuentro.

                                                        ©José Ángel Pineda.

Enfermo


No voy a negar que estamos enfermos

unos de algo, otros de todo

pero sí, declaro estoy enfermo

pero me animo

y sigo deletreando

algún cuerpo de mujer

con una lengua tensa

y húmeda...

las mujeres se ponen

incomprensibles

son capaces de matarte

sí le das un abrazo

un cariño, un detalle

o un beso...

entre más amor les brindas

más incómodas se ponen

y hasta pueden degollarte,

y quemarte...

                                                                  ©José Ángel Pineda.


Calma la sed




Calma la sed

  

Calma la sed que crece

 Y decrece…

 péndulo de arena

 polvos de agua

 de lo que no es confesable

 por urgente, por amable

 y da pena lo cierto

 y a veces no.

 

 

Suele pasar que pasa

 la noche y el sereno

 que es ajeno y tampoco

 lo es, no tiene dueño.

 

 

Calma la sed que tengas

con todo el ánimo,

me disgusta y me gusta

cuando discurren ellas,

que me atraviesan y más

el pensamiento.  


dame más…

que la ciencia,

es una inmensa paciencia

cuando te vas y quedo solo,

es como una serie de vidas

que calmar quieren

las ganas del vacío.

 

Calma la sed, despacio con los pies,

con calma, caminando, derramando...

  

©José Ángel Pineda

 


Deseo





Deseo

 

Deseo verte, escucharte, saberte,

amarte,

de la forma que sea,

del modo que tú quieras,

a la manera tuya.

Lo que deseo;

sentarme junto a la ventana

cuando escribo el alma de tu cuerpo,

el cuerpo de tu alma,

deseo pintar poemas y cantos

mostrarte la belleza de tus ojos,

escuchar la música del alma,

verte con el pensamiento,

tocar con tu mirada

los labios hermosos

suaves, en medio

de todo.

con el abrazo apretando

hasta los huesos

y las carnes encendidas

con especial ternura.

 

 

©José Ángel Pineda

Así





Así

Autor: José Ángel Pineda

Debe ser como un estudio de la euforia
porque la sangre crece y se mueve
y refresca la memoria y estremece
de los pies hasta el cabello
energía que mece
la eléctrica humedad
paciente y retozada
y abundante
y penitente
como virgen neuronal incendiaria
atravesando los cuerpos uno - otro
hasta que me consumo en oberturas
en prefacios, prólogos de un libro
que se abre hacia lo mucho
y la ansiedad profunda escribo en mente
orgiástica intelectual desconocida.


El orgasmo puro es manifiesto natural
a veces...se siente ese misterio espiritual

No todo el tiempo se logra el sexo
por telepatía/ ...hace la diferencia lo mental...
solo basta cantar las letras
al revés...ejecutar con las manos
los dedos, uno, dos, tres ...un vals
concertado de lecturas del alma
que depende de rituales tranquilos
y canciones serenas y dulces
con instrumento de 5 o 6 cuerdas
o un cuatro bien tocado que penetra
las membranas de un guitarra de siete
magníficamente ejecutada por dos:
La musa y las músicas sofisticadas...

y las voces y gritos y alaridos y llantos
más y más sonidos del espacio celeste
y oscuro de choques simultáneos
de mil lunas y estrellas fugaces
viajan en golpes dolientes y sensibles
elevan las dimensiones del alma
en un rayo misterioso y certero
que no falla la llama - el volteo
duele, duele, duele...y que termina
mientras dejo que mi espalda
descanse sobre el todo extendido
se vislumbra el cielo
el dolor va pasando como un ciego
lento y suave agonía que seguirá
en esas letras encantadas
y repiten y repiten las pasiones
desbordadas...