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La poesía intensa





La poesía intensa

(Soneto)

Tiene fuerza motriz apasionante
que da felicidad a un nacimiento
de un pequeño gesto de ternura, ante
una aventura impuesta de un lamento.

La verdad se presenta únicamente
cuando los hechos tuercen la dulzura,
la resistencia aturde lentamente,
vamos perdiendo, a pasos, la cordura.

la poesía intensa y al desnudo
puede hacer lo que YO nunca podría;
unir a los demás en un misterio.

la poesía intensa, es un diamante,
que brilla, iluminando el pensamiento
de uno, todos, amarse en un instante.

                                                      ©José Ángel Pineda.

Soneto caprichoso



Soneto caprichoso


Los caprichos del clima son ardientes,
Y fogosa la rosa que se enciende,
las espinas le brotan, y desprende,
desde su demencia clara, a las gentes.


Los caprichos de una voz de dulzura,
lanza dardos al centro de los cuerpos,
que envenenan y matan anticuerpos.
¿Por qué la voz de agradable ternura?


Los caprichos de mentir y el secreto
del amor, se presenta en el dolor,
ilusión que corona por decreto.


Los caprichos, descaro truquiflor,
no engañan ignorancias del Soneto,
ni la vivacidad de un dictador.

                      Joan Pined

Rosa (Soneto)




Rosa 

(Soneto)

La madrugada trascurriendo, viendo

el amor puro silencia, presencia

la herida, la querencia, consecuencia

del aroma de una rosa abriendo, hiendo



ardiente y sutil, consintiendo, siendo

entre la brisa la esencia, sapiencia

de la flor, excelsa inocencia, ciencia

de lo sublime, ascendiendo, sonriendo



dulcemente a la fragancia, elegancia

inquieta y divina ilusión, pasión

que extasía mi vida hermosa, diosa



amada de los ríos de mi infancia

torbellino en expansión, efusión

infinita, maravillosa rosa.





©José Ángel Pineda, 6 de febrero del 2018

Deseos dulces





SONETO DE ARTE MAYOR

Deseos dulces



Vislumbra que agradezco convidarme una taza,

una música sola y un poema que danza

cargado de sudores, y mieles y arenaza,

de café por supuesto regado por tu panza.



Mezclarlo con olores, con frutas con linaza

¿O crees que no me gusta esa de luna andanza?

saborear de veras tu carne que me enlaza,

te deseo con locura anhelo la mudanza.



La calle está muy dura, con la muerte pendiente,

no vayamos entonces por donde va la gente

acudamos muy solos a la mar, o al granero



En ese cualquier lugar, puntean tus narices,

te aseguro dirás: ¿acaso que son deslices?

¿y qué deciros puedo? - ¡qué será atizadero!





©José Ángel Pineda, 23 de diciembre del 2017