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Yo espero

 




Yo espero


(Soneto)

Yo espero lo mejor a cada instante,

cada gota de cariño, un misterio,

cada sonrisa mía, un cautiverio,

cada palabra mía, es extenuante,



Yo espero ser tu luz, y no te espante,

cada brisa me salpica un criterio,

cada sombra me abraza un magisterio,

cada siempre en tu vida he sido errante.



Yo espero que digas, así te quiero,

Yo espero que las noches amanezcan,

Y que todos los días me iluminen.



Yo siempre espero, siempre con esmero,

que las sonrisas tuyas se me crezcan,

que las angustias mías se terminen.





©José Ángel Pineda

La noche

 


La noche

 

La noche que esperaba la mañana. Cantaba

la noche. Se abrigaba en la noche. Amaba

la noche. La noche recitaba un poema

para adentro del alma de un dilema.

 

El llanto brotaba de una triste fuente,

como la sonrisa de una bella ausente.

La alegría y la tristeza de una gema,

el retoño de un tronco que se crema.

 

La mañana que tanto deliraba. Fantaseaba

el sol que ardiente discrepaba. Quemaba

con la brisa que la frente acaricia. Delicia

del fastidio que odia al amor. Envicia

 

a la pasión que se derrama en llanto

y la sonrisa del mañana

que cree la noche

es la tristeza

de un dulce canto.

 

©José Ángel Pineda

 


Sed

 








Sed

 

Sed de calor de labios,

abriendo en la aurora, deja las sombras

muy atrás de sus huellas,

la caricia que va quedando sola

por la plenitud de momentos idos

de una dicha fugaz y de solaz;

el calor de esos labios,

necesarios instantes,

debo beber, tomar

del delicado tiento

en el desierto, de su piel ardiente

en sus labios saciarme.

 

©José Ángel Pineda



Amo ser libre




Amo ser libre.


Amo, cuando se miran ellos

entre letras…

Amo cuando se lloran ellos

entre sustantivos...

Amo cuando los poemas conversan

entre verbos …

Amo cuando sonríen y lloran

los versos no perversos.




Amo una bala fantasma

que nace en un poema

y que enfrenta un odio

Amo el aire libre, los principios

Amo los comienzos de los versos

donde el amor se ama

entre el amor de un verso

que sucede con otro verso

que concurre…

Amo la tiranía de los versos

bien estructurados

la deseable estrofa del motivo

el motivo sin vacilaciones…

que atraviesan las bocas

de la crueldad de un falso poder

que fabrica leyes en maquilas

envenenan, encarcelan

los cuerpos de un escrito

en el alma, escrito está

que no hay posibilidad

de detener la historia…

©José Angel Pineda.

Cuevas



Cuevas

¿Cómo es la piel de una sonrisa,

la música sin aire, el cuerpo necesario

la mente del sarcasmo?

-la mirada vacía, el vacío de siempre

el hastío…

Y se mueven dormidos

los esqueletos de un amor

nunca tenido…

nunca existido…

la mentira es feliz…

bajo la sombra se cobija un llanto

esperando, la espera inesperada

La sabia carcajada de los dioses

el abismo…

uno mismo se acostumbra…

a una monótona soledad de siempre

buscando, entre las cuevas.

©José Angel Pineda.




Ese soy yo




Ese soy yo

Y no he cambiado nunca
tema desafinado
una lora malévola
entrenada por brujas
que siempre fui un tirano
un tema solo…
el vago tema de una vida
el tema de Joan y la amapola
que no se cambia el mundo
de pronto me transformo
en algo peor
y espero siempre…
espero.
y siento a mis amigas
la soledad y tristeza
nunca me desamparan
que a veces digo risa
qué veces quiero rosa
para cubrir de llanto…
en tus encimas
complacidas
es tanto para mí…
que mires mis canciones
con esos ojos tuyos cálidos
y potentes como un crisol
ardiente.
©José Angel Pineda.

Desencanto


Desencanto


Libre de la gente, es una quimera

que se desnuda en crueles desencantos

y que es mejor tenerlos en primera

página del libro inmenso de cantos,

 

con sentimientos profundos, frontera

necesaria, que atraviesan los llantos,

mascaradas, y la mirada, artera

carcajada, cinismo de un espanto

 

que refleja tu espejo, sin mirarte

en aguas cristalinas, y se acaba

el misterio, se apaga el sortilegio,

 

la maldad detenida, con el arte

y con gran sentimiento del que amaba

una vida con acordes y arpegio.

                                         ©José Ángel Pineda.



Tenía placeres increíbles




Tenía placeres increíbles

 

Tocaba la guitarra, mi voz

acompañaba era

por las calles de silencios

y las casas que pasaban

como vagones

sin ruidos


aceitadas clavijas

y el afinado de primera

cuerdas, maderas, dedos

garganta sedienta de veneno

y uno que otro alarido

en el sereno…




y algún desafinado

que era mi yo, posible

de encontrar una noche

placentera…

que siempre o casi

se daba la cantata

y entonces era feliz

ninguna mujer se enamoró

del trovador, mi yo, posible,

al menos todas eran mías

esas noches.

y de mi sé de cierto, que no

pero del canto sí…

y eran mías todas las mujeres.

esas noches.

                                                   ©José Ángel Pineda.

 


El polvo celeste



El polvo celeste

 

Morder el polvo, lo dicho

por no sacudirse del polvo,

polvo viento, polvo arena,

capricho

de todo polvo.


Las estrellas y un polvo en una taza

de un café de lunas, no predicho.

La gran inmensidad, pequeño nicho

es el universo que se entrelaza

entre piernas

pies y manos

y algo que falte…

que quizá usted conozca

que nos quiera usted ayudar

que es complicado explicar,

y entender, ... y fácil de acariciar.

 

Somos polvos de estrellas

y con ellas devenimos diligentes,

no te apresures, que es amarte

hasta el final…

porque la verdad de los caminos

de leche, esa vía de galaxias

polvos y más polvos, polvos

de esos polvos,

nos hacemos...

Nada está completamente hecho,

acabado y terminado.

 

Con los polvos,

se hacen las cosas más bellas;

las estrellas.

Los polvos crean los entes

del cosmos,

de otros polvos,

nacen gentes...

las creaciones, las mentes

que recrean todo arte,

...y esa gran explosión

de amor, esta teoría

tan compleja

y

expansiva, aún avanza,

es el delirio de amor,

más excitante,

la creativa evolución…

sigue adelante,

Si deseas ser amante

de ese polvo estelar

debes ser polvo divino.

Y esa enorme creación

que no termina

que no acaba

la pasión.

 

©José Ángel Pineda.

 

El vacío























El vacío

 

Es lo queda siempre…

después de cualquier cosa

que deja para siempre

la alegría.

Es lo que siempre hay

Después de todo.

Es lo que existe

en algún estómago

en alguna noche

triste

solitaria

donde no hay voces

y risas que resaltan

donde las alegrías son ingratas

donde el susurro

a mis oídos

dejó de hacer cosquillas

donde todas las ganas se quitaron.

Donde el ardor de las vísceras

Fueron desalojadas, por la lúgubre

noche de espantos y fantasmas

donde a nadie se le ocurre nada

donde la paciencia no abunda

la desdicha mata…

donde los rincones

donde te mirabas con él ella

eran estrellas…luces, animales

del cielo bien formados…

donde las tinieblas proclamaron

victorias…

donde la nostalgia

pesa mucho más que una oración

de las más elevadas…

que sobrepasan al mismo cielo.

  

José Angel Pineda

 

 

 

 

 


Uno espera



Uno espera

Por: José Angel Pineda




La dulcedumbre se me viene con las noches

amiga de reproches

tantos

Lo doliente me persigue en el silencio de los oscuros

llantos

sin sonidos de bocas calcinantes

querida amiga amada.



Uno espera la sincronía

del derroche de esperas

y un final de variantes

concordantes y alucinantes

como un alarido de animal,

profundo a veces, súbito

iracundo

casi siempre sufrientes

los encantos que se mueven

ardientes egoísmos

es lo tuyo

es lo mío

somo islas…

el solidario acento se derrite

La persecución de las palabras

dolientes…

la acción y reacción

lacera tanto

que no sé lo que quiero

si sufrir como un tonto

o no me importe tanto.

Se tornan divinas








Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

La Rinconada



La Rinconada

  

Yalí, ... ese pueblo tan querido,

 en todo tiempo he sabido

 que siempre fui enamorado

 de las mujeres de allí,

 más éstas eran muy bellas

 como para ser pa’ mí.