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Alegría











Alegría




Templo de Eunice

conquista destilada

gota a gota

caliente para forja , esencia

y factoría del cariño cristal,

resumen del camino

hacia la gloria…



sin límites, suficiente,

necesita de la lanza firme

y el sacrificio,

y entrega.



Destellos de ojos

que ciegan las medidas

desmedidas

caminan con aplomo

la mentes

hacia el sitio

donde se libran

las inmensas batallas

eclécticas

de la vida explícita.



-Joan Pined

 

Presencia





Presencia

En mi estancia terrena,

Y con paciente realismo,

sobrellevo las verdades concisas,

las lecturas exactas, más y más,

cada vez, la precisión desnuda

la evidencia.

 

y desata el delirio de los sueños,

y las fantasías desbordan los diques,

y las pasiones de las aguas bravías,

Y las miradas disparan mi presencia,

y leo el fuego, y me congela

el lenguaje de mis ojos, brilla la luz

de mi existencia, salpica mi presencia

con ternura frenética y caricias floridas

de sonrisas con rostros luminosos.

se crecen las comunicativas voces,

ya no leo tus penas, tus angustias

veo tu afectiva voz de tu conciencia

en mis inspiraciones ya no duele

la vida.

©José Ángel Pineda


Una luz nocturna

 


Una luz nocturna

Un brillo que traspasa las paredes

del tiempo,

un golpe de luz

que tensa la noche

irritada del silencio que cedes

con la piel a contratiempo,

un misterio insensato, un tragaluz

sensato, un rato de derroche

en el espacio de mi briosa calma,

mi alma sin clemencia, se atormenta

en el nicho que me incita a cabalgar

la eternidad de un instante glorioso. 

               ©José Ángel Pineda.

Amo tus sonatas




Amo tus sonatas



Amo tus partituras, tus piezas,

tus composiciones musicales,

las secuencias en tres, en cuatro

en dos.



Amo tu desarrollo espiritual,

tus frases intensas, sutiles, furiosas

tus cadencias y las formas profundas

de las sombras dilectas, queridas,

preferidas…



Amo tus exhibiciones en silencios

las posturas, las variaciones

las simplezas, las diversidades

los intrincados laberintos.



Amo el desorden de tus movimientos

corporales,

las confusiones entre lo derecho

y de revés,

lo hermoso de la pieza

en que das vueltas.



Amo tus temas, las notas

en la piel, en los descuidos,

las voces

de tus manos fascinantes.

                                                                ©José Ángel Pineda.




Efecto Coriolis




Efecto Coriolis

Autor: Jose Angel Pineda

El motivo de estar vivo
la dulzura de mirarte
el irme y llegar en arte
ese es el mejor motivo
para estar contigo…
amarte.
El movimiento
y la posición relativa en los giros
de tu hermoso cuerpo
y los vientos alisios
y tus brazos frágiles
y tus corrientes de luz
fluyen suaves,
como soplos divinos
que convergen en un centro
en delicada manera
y agradable caricia de emociones.

                                                            ©José Ángel Pineda

La lujuria

 




La lujuria



La abundancia de cosas por tentar

tus vellos, tu piel, tu movimiento

siempre me dan ganas de pescar

tus plácidas músicas mimosas

tus panes, y tus savias cremosas

los gimoteos, sollozos y suspiros

de los cantos del delicado sexo

los astros que giran en tu cuerpo

las hendijas por donde veo el cielo

el pálpito, la luz, las fantasías

de una lengua delirante idioma

y mitos que desnudan leyendas

tus piernas deleitosas

los ojos perdidos en un espejo

de aguas abundantes…

el centro, el clítoris de vida

¡divina, sagrada bomba que explota

entre mis manos…!

y me eleva las partes más dormidas.

tu ombligo rotando por la lengua

del pensamiento de un lobo sosegado

enorme se siente lo pequeño

de tu libido…

la hermosa lascivia creadora

del voluptuoso deseo frenético

esa una furia con rabia incontenible

que me condena en las llamas

delirantes, de la más grandes

pasiones de tu alma encendida.

                      ©José Ángel Pineda



Insomnio

 



Insomnio

Como visita el insomnio

¡ay dios mío que me pasa!

como presencia : una dama dormida

que vino a charlar conmigo

¡diantre, dijo!

Y se acostó…

Los ojos que veía al fondo

de la pared blanca

ojos azules, y una taza

que me hablaba

una luz tenue

pequeña, dulce, profunda

susurraba, no sé qué decía

pero algo decía…

creo decía, te amo

eso quería escuchar…

los ojos, la taza y esa luz…

y triste mi mirada, triste…

en los ojos de mar…

me hundía…

realmente no dormía nadie

era una idea mía…

tomaré una luz divina

en una taza blanca…

no sé que haré

creo ella tampoco.

©José Angel Pineda

El deseo



El deseo

Es el hambre de tenerte

entrarte por muchos ojos

con una sed de pasiones

muy ardientes…

suele ser un capricho

y un afán de detalles

traviesos…

una sublime fantasía

unas ganas tremendas

de atraparte…

el deseo empieza por la vista

y termina por los poros del alma

pero nunca termina de acabar

y es que la pasión siempre vive

en amor verdadero…

no muere en el deseo

y vive en la pasión

del sentimiento.

©José Ángel Pineda.


Tres poemas desencantados





Tres poemas desencantados



Ojo de una aguja



Enredado de letras

y de ritmos

el viento se aburre

de mis versos

ya nadie quieres ver

mis poemas, tan simples

como el café amargo

pensé que la gente era una mar

que alcanzaba en el ojo de una aguja.

                                              ©José Ángel Pineda.

Confuso



Se llenaba el cielo...

de ríos de nubes que corrían

desordenadamente

hacia algunas miradas

de rumores.

No voy a negar que estoy confuso

apenas me encuentro.

                                                        ©José Ángel Pineda.

Enfermo


No voy a negar que estamos enfermos

unos de algo, otros de todo

pero sí, declaro estoy enfermo

pero me animo

y sigo deletreando

algún cuerpo de mujer

con una lengua tensa

y húmeda...

las mujeres se ponen

incomprensibles

son capaces de matarte

sí le das un abrazo

un cariño, un detalle

o un beso...

entre más amor les brindas

más incómodas se ponen

y hasta pueden degollarte,

y quemarte...

                                                                  ©José Ángel Pineda.


No te merece




No te merece

 

Si no levanta tu piel,

si no colma

tu tiempo,

y te ve cuando

eres su último recurso

nada más...

 

como para medio llenar

el pozo

de su alma vacía

si no escucha la música

que le das

el poema que lees

y se duerme

la plática que das

la sienta tan monótona

ya no la siente

como antes

que pasaban

hasta horas y horas

 

Ahora ya se queda dormida

le duele la cabeza

tiene mucho que hacer

 

y se queda dormida

y se cansa y se aburre

y ni te diste cuenta

sí te ha dejado solo

dándole algún discurso

de cosas que le gustaban

y no le gustan más.

 

y todo eso y más

pasa, mientras

estando despierta ella...

ya su mirada se enturbió

y así sigue con vos

 

y está así con vos, y porque

hay una costumbre,

cierta...

 

no te quiere con otra

no merece tu vida

ni el compartir la suerte

no merece tus sueños...

 

mejor vete.

das lástima...

...das lástima.

©Jose Angel Pineda


delirium tremens

 

delirium tremens

 Por: José Angel Pineda


como queriendo una ilusión

un valle, un precipicio

una dimensión profunda

una pasión desmedida

mucho amor necesitaba


lo desnudo del alma

de los angeles gozosos

el delirio de un borracho del amor

en su más pura candidez

espontánea la apertura               

a la naturalidad feroz

de esa mujer que espera

en un lecho de cielos

en un catre, en su rincón

en petates…

en una cama de nubes

en la indecisa pasión del abismo

que atrae con fuerza y ternura

y en todo su esplendor.

Se bebía su mas ansiado deseo

y que soñaba despierto

como apartando la vida

como amando fantasías

enloqueció divagando

con el amor de sus cantos

con el amor de sus versos

con la belleza del alma

de los ángeles.


Máscara







La máscara



Si el engaño es lo más dulce

a los oídos...

decir la verdad es un asunto serio

so pena de castigo y caer en cautiverio

en la máscara negra, y mano blanca

disimulan todos las sospechas

y que todas las trampas

están hechas.

y la ilusión de la vida

de vivir el amor...

es un delirio, un espejismo

un engaño que se hace uno mismo.



Yo pienso en el amor

con demasía de gotas colosales

y torrenciales lluvias de agua viva

y un paseo en el parque...

y una plática de esas

y una risa que levanta, y cura

la nostalgia y la amargura

que invade mi mente

y la complace con locura,

de esas, la flor de la aventura

y esa fruta hermosa

que compartes jocosa.

                                                       -Joan Pined

Así





Así

Debe ser como un estudio de la euforia
porque la sangre crece y se mueve
y refresca la memoria y estremece
de los pies hasta el cabello
energía que mece
la eléctrica humedad
paciente y retozada
y abundante
y penitente
como virgen neuronal incendiaria
atravesando los cuerpos uno - otro
hasta que me consumo en oberturas
en prefacios, prólogos de un libro
que se abre hacia lo mucho
y la ansiedad profunda escribo en mente
orgiástica intelectual desconocida.




El orgasmo puro es manifiesto natural,
que se siente ese misterio espiritual


No todo el tiempo se logra el sexo
por telepatía, hace la diferencia lo mental,
solo basta cantar las letras
al revés...ejecutar con las manos
los dedos, uno, dos, tres ..un vals
concertado de lecturas del alma
que depende de rituales tranquilos
y canciones serenas y dulces
con instrumento de 5 o 6 cuerdas
o un cuatro bien tocado que penetra
las membranas de un guitarra de siete
magníficamente ejecutada por dos:
La musa y las músicas sofisticadas...


y las voces y gritos y alaridos y llantos
más y más sonidos del espacio celeste
y oscuro de choques simultáneos
de mil lunas y estrellas fugaces
viajan en golpes dolientes y sensibles
elevan las dimensiones del alma
en un rayo misterioso y certero
que no falla la llama - el volteo
duele, duele, duele...y que termina
mientras dejo que mi espalda
descanse sobre el todo extendido
se vislumbra el cielo
el dolor va pasando como un ciego
lento y suave agonía que seguirá
en esas letras encantadas
y repiten y repiten las desbordadas
pasiones.

                                                                               ©José Ángel Pineda

Y un gemido



Y
un gemido

Jose Angel Pineda

Me vas dejando lentamente sin voz 
lentamente me vas dejando
sin la palabra fundamental/ directa/
sin nada que decirte/ sin nada que recrearte/ sin nada


y todo/ con todo y nada/ sin concordancia/
como también de frente sin clemencia/
con suspiros que apenas aprietan
la ignorancia de mi pecho/ que por las noches
ya no tiene paciencia...

y ese murmullo de caricias latentes/de pieles...
y mis tantas mentes de derroches pletóricos
y con pasiones tristes/ solitarias/dulces
y alegres de las brisas calientes de las aguas
y movidas por temblores de piernas
¡y cómo me siento cuando me necesitas!

Y una gota de júbilo,
y una nota,
y unas letras

y una cosa pequeña pero buena/sabrosa
y que gritan sonoras vertientes /nota a nota
y gota a gota en mis dedos/
y paseando por esos huecos diversos
y precipicios de todos los colores

y una lluvia de las varias miradas
y las salivas de algún beso misterioso
y la una choza cualquiera en algún lugar
y que contamina de amor a cualquiera
y con un hermoso apretón de almas

y que quieren ser algo.../alguien

¡Esa alguien que espero/ esa alguien/
qué llega sin llegar
que no tarda nunca/ a veces ni acabo
con ternura coincidente y que al final llega!

derramándose sobre el silencio tierno
tan sólo un instante/ un segundo veloz/
del alma hasta el centro
¡un explosivo rayo de ternura!...y un gemido.